Mirad cómo me he quedado después de la boda... entre los aditivos que Mr. Madrigueras añade al vino, más el garrafonazo de la barra libre, me han caído cuarenta años encima.
He tenido que pedir a Pocholo una tarjeta de la clínica de rehabilitación, a ver si consiguen recuperarme. Espero que con dieta y ejercicio consiga algún resultado, se aceptan sugerencias.
Mientras tanto, pruebo con la oración, ¡qué santo soy!

1 comentario:
Vaya cara de "guiri", te faltan las "adidas - jesucristo y unos calcetines"
Publicar un comentario